Saturday, November 1, 2008

Jabones verdes


Su lengua en mi oreja

Gime una mujer

Lejana

Cama grande

Jabones pequeños verdes

Gorra para el cabello

Hotel de paso

Olvido el rumbo

Coyoacán

Tlalpan quizá

No hay rostros

Cuerpos

Sonidos

Bajo la niebla

En mi mente

Solo caricias

Virginidad que estorba

Ritmo

Una estación

Luego otra

Extraña en mi

¿Qué soy ahora?

Jabones verdes

Entre cuadernos

Metro Zapata

Voy a casa.

Saturday, August 23, 2008

sin titulo

Voces onduladas
como el cabello
de la tía abuela
paso pasito
un compás difícil
de terminar
hoy cerré los ojos
caminabas con un
vestido blanco
en el malecón
del sol
hacia un puente
de llamas
por el que pasamos
las dos
Paso pasito
dale al metrónomo
una vez mas
tu boca asoleada
bebe mis palabras
en el mar.

Monday, June 30, 2008

Ixtaccihuatl


Toco mi cuerpo suavemente

brisa en la ventana

Desnuda yo toco

En la lejana perspectiva

Ixtaccihuatl dormida

con su desnudez permanente

Albinoni desliza sus notas

Rozan mi piel

Ixtaccihuatl eterna

Yo no.

Friday, May 2, 2008

NOSTALGIAS



Todo me parece nuevo con la mirada de quien sabe no le pertenece mas.
Colores vivos, cantera rosa, flores diversas, bochorno de las dos, el metro y gente buscando con su prisa.
En mi memoria llevo depositados en mi pecho: Jaime Sabines, Paloma Negra, una estatuilla de Quetzalcóatl y un pan de muerto.
La humedad de un beso, el roce de una piel bronceada cubierta en papel china, ligero temblor de una risa.
Padre y consuelo en las noches México duele en mi espalda.
Pruebo nostalgia como tequila añejo, suspiro agridulce, manzana con chile de niña.Sea la vida como una mariposa loca que viene revolotea el alma un día y comprendes, dejas de ser tú, habrás de seguirla en la danza eterna de creer.

Saturday, April 19, 2008

De noche

Una noche pausada… él me besó, desperté bajo la sorpresa y sus labios en mi boca. Lo reconocí al instante: era mi deseo.

No dormía, él seguía mirándome, su mano izquierda comenzaba a recorrer mi pantorrilla. Mi aliento con el suyo entrecruzándose, entrecortado.
Oscuridad casi total, solo sus ojos de mar profundo.

Había comenzado a desnudarme lentamente, saboreando como fruta cada bocado; yo tocaba su espalda suave, pequeñas gotas empezaban a aparecer, pequeñas gotas fundiéndose en mis dedos.

Los sonidos del placer son los mejores, nuestros gemidos hacían el amor también.

Eran sus labios y los míos, nuestros cuerpos dos naturalezas formando algo más: montañas, selvas, ríos, la geografía universal.

Su cuerpo meciéndose entre mis piernas, ojos un mar profundo, labios abiertos, como mi cuerpo, no terminamos de morir.

Un vaso cae al vacío, despierto, el agua se ha regado, , trato de secarme, reponerme; se ha ido, no está…
Solo era mi deseo.

Monday, March 10, 2008

ENTRE EL VENTRICULO DERECHO Y EL IZQUIERDO

Recorrer tu cuerpo
convertirme
En agua salada
Roja
roja
Correr dentro tuyo
venas
sudor
alma
Te deseo porque te amo
Soy la savia tuya
Saludo tus órganos
son los míos
He de pasar por
El que lleva el ritmo de la vida
Entre el ventrículo
Derecho y el izquierdo
Encontrar tu amor
Mientras
tócame
no queden vacíos
En mis células
Dame un beso y
Hagamos el amor
Bajo el espejo
Que se empaña con
La cadencia de los dos

Monday, February 18, 2008

Just the pieces of the man I used to be

Teresa sonreía, aquellos tiempos de la secundaria regresaban oyendo a Queen. Les gustaba cantar sus canciones y todos sabían que Freddie había muerto de sida por puñal.
A nadie les gustaban los putos, pero Freddie era otra cosa, un ser casi supremo, aunque extraño; de alguna manera sus debilidades lo volvían aun mas inalcanzable para unos adolescentes de 14 años.
Teresa revisaba sus mails mientras tenía al mismo tiempo el video de Bohemian Rhapsody, canturreaba: nothing really matters.
A los catorce en realidad no entendía lo que era el sida, ni que mataba a tanta gente, solo que era una enfermedad que les daba a los “raritos”.
Sonreía al escuchar esa palabra de sus labios, ahora le parecía aberrante, movió la cabeza.
¡Cómo le hubiera gustado haber conocido a Freddie!, ¿por qué se había muerto tan pronto???
A lo largo del tiempo, Teresa había cambiado constantemente hasta ser la mujer divorciada de 26 años que era; sin embargo el gusto por Queen y la fascinación por Freddie persistían con la misma intensidad.
A menudo se sorprendía a si misma lamentándose no haberlo conocido.

- ¡Yo sí que lo volvía hombre!-

The show must go on la había hecho llorar mas de una vez, así se sentía, que debía continuar después de que Carlos le había puesto el cuerno. Y sin embargo, como hacerlo?
Siempre creyó que se casaría para siempre, tendría 4 hijos (dos niños y dos niñas) y todo estaría bien.

- ¡Pinche vieja golfa!- se decía Teresa al recordar a la mujer con la que Carlos andaba.

En ese punto ponía música, la ayudaba a relajarse, y pensaba en Freddie, siempre seria su ídolo, el único que en algún otro mundo paralelo podía entenderla. Su voz la iba llevando lentamente hasta encontrarse completamente tranquila.
Era como una especie de amor, admiración y hasta pasión mezclada. Ella solo sabia que como Freddie nadie.
El sonido del timbre la hizo volver a la realidad, extrañada, se levantó y fue a la puerta, hacía tanto que no esperaba a nadie.
- ¿Carlos?

Un hombre de aproximadamente 30 años, delgado en extremo, entró a la sala.

- ¿Qué quieres?,- la voz de Teresa se entrecortaba y temblaba.
- ¿Qué no puedo venir a verte???- Carlos se sentó pesadamente en el sillón de piel que el mismo había comprado hace dos años.

Visiblemente nerviosa, Teresa va al stereo, coge un cd, indecisa toma otro hasta que los primero acordes de Who wants to live forever? Llenan el lugar.
- ¿ya vas a empezar con Queen?, estás obsesionada sabes? – la mirada de Carlos sobre Teresa, su voz irritada.

- No viniste a criticarme, ¿qué quieres?- Teresa estaba sentada en frente de él, cruzando los brazos esperaba, sabía que era algo importante.

Silencio. Minuto a minuto nadie hablaba, Carlos abría la boca solo para llenarla de aire, ni un sonido se escuchaba. Teresa había terminado por tomarle la mano y mirarlo a los ojos:

- Amor, ¿qué sucede?

Un beso, un abrazo, lágrimas en los ojos de Carlos, por fin puede hablar.

- Tengo sida.

A través de los gritos podía oírse un Freddie triste, nostálgico:

I’m just the pieces of the man I used to be…